jueves, 9 de agosto de 2018

LA VACA CEGA / THE BLIND COW (COMPARISON)


“La Vaca Cega”, de Joan Maragall, fue traducida por una servidora en febrero de este año en su blog, con el título “The Blind Cow”:

LA VACA CEGA
THE BLIND COW
Topant de cap en una i altra soca,
avançant d'esma pel camí de l'aigua,
se'n ve la vaca tota sola. És cega.
D'un cop de roc llançat amb massa traça,
el vailet va buidar-li un ull, i en l'altre
se li ha posat un tel: la vaca és cega.
Ve a abeurar-se a la font com ans solia,
mes no amb el ferm posat d'altres vegades
ni amb ses companyes, no; ve tota sola.
Ses companyes, pels cingles, per les comes,
el silenci dels prats i en la ribera,
fan dringar l'esquellot, mentres pasturen
l'herba fresca a l'atzar... Ella cauria.
Topa de morro en l'esmolada pica
i recula afrontada... Però torna,
i baixa el cap a l'aigua, i beu calmosa.
Beu poc, sens gaire set. Després aixeca
al cel, enorme, l'embanyada testa
amb un gran gesto tràgic; parpelleja
damunt les mortes nines i se'n torna
orfe de llum sota del sol que crema,
vacil.lant pels camins inoblidables,
brandant llànguidament la llarga cua.
Now stumbling on this tree-trunk, now on that,
instinctively towards the waterway
ambles a lonely cow: she's wholly blind.
The cowherd lad, throwing too well a rock,
put out her right eye, and a cataract
veils the left one: the cow is wholly blind.
She seeks the cooling fountain, like before,
but not with the resolve of yesteryear,
nor with her friends; no, but all on her own.
Her friends, upon the valleys and the hills,
the meadows and the riverbank, in peace,
ring, as they ruminate fresh grass, their bells,
by chance: if she did so, she would fall down.
She stumbles face-first into the hard pipe
and, wavering, reels back; yet she returns,
lowers her head to drink and drinks, serene.
She merely sips, without much of a thirst,
then raises to the skies the horned head
with a most tragic gesture, as she blinks
with dead eyes, ere away she wends her way,
bereft of light beneath the burning sun,
wavering down a path that knows no end,
listlessly flicking her tail to and fro.

Lo primero que hay que destacar en este caso es el hecho de que el texto meta está en pentámetro yámbico, en blank verse, al estilo de Shakespeare y otros clásicos literarios anglófonos. Es el ritmo intrínseco que posee la lengua inglesa, y el más afín al endecasílabo del original catalán. El pentámetro yámbico es la estructura musical eufónica por naturaleza de la lengua inglesa. A cada idioma le sale un esquema prosódico eufónico diferente (en el caso del español, se trata del octosílabo). “Oh yeah” (yambo) es eufónico en inglés, mientras que “Thank you” (troqueo) no lo es tanto.
Por ende, el que la traducción esté en blank verse nos proporciona un claro ejemplo de opción de la traducción del verso que Holmes denomina forma analógica: la adopción de una forma que, en la tradición de la literatura meta, tenga una función paralela a la de la forma utilizada por el original en su tradición respectiva.
El poema original fue escrito por Joan Maragall en el Pirineo catalán en 1893; la vaca ciega existió en realidad, y tanto ella como el joven vaquero que le sacó el ojo de una pedrada procedían de Sant Joan de les Abadesses (comarca del Ripollés). A una ocurrencia tan mundana como una vaca ciega que bebe agua, la reacción de Maragall le da un aire de tragedia y de fatalidad, llegando a transmitir la fuerza revitalizadora que tiene la compasión.
Sandra Dermark se topó con “La vaca cega” en un libro de Lengua Valenciana de Secundaria: como friki, o geek, trilustre acosada en clase por sus compañeros debido a sus gustos y aficiones, buscando refugio en la literatura y en los estudios. No tardó en ver reflejada su propia situación en la de la vaca distanciada del rebaño. Seis o siete años después, con la mudanza temporal de Castellón a Valencia y el máster, se le vino a la mente la idea de traducir el poema al inglés en pentámetro yámbico, la contraparte inglesa del endecasílabo en las lenguas de la Península Ibérica.
Lo primero que cabe señalar en esta traducción es el léxico empleado en la versión inglesa. Se trata de un léxico en ocasiones más elevado que en el del texto origen: donde la vaca de Maragall “se'n va”, la de la traducción “ambles;” la vaca del texto origen está “vacil·lant” donde la de Dermark está “wavering;” “se'n torna” en el poema catalán donde “she wends her way” en la traducción; y “el ferm posat d'altres vegades” de Maragall se ha anglicizado con maestría y destreza como “the resolve of yesteryear” en el texto meta.
También se han tenido que sacrificar o distorsionar locuciones y metáforas en aras de la métrica, ya por culpa de la cuenta de sílabas (“d'esma” => ”instinctively”), ya de la acentuación de las palabras, siendo la intención de la traductora la de crear, en este caso, un blank verse sin irregularidades (“orfe de llum” => ”bereft of light”).
La versión de Dermark también añade ciertos detalles, aprovechando los yambos libres que le deja en la plantilla del pentámetro el monosilabismo de la lengua inglesa al verter de una lengua románica. Siendo el más sobresaliente que el texto meta explica que fue el ojo izquierdo en el que se le puso una nube, o catarata, a la vaca; y el derecho, el que perdió a causa de una pedrada demasiado certera lanzada por un joven mayoral. Este detalle, añadido debido a las exigencias del pentámetro, se halla ausente en el poema original de Maragall. Nunca sabremos si la vaca ciega real de los Pirineos que inspiró el poema perdió qué ojo por qué causas. Y, teniendo en cuenta que tanto “left” como “right” son monosílabos, también podría haber sido el ojo izquierdo el que le sacó aquella pedrada a la vaca dermarkiana, entonces tuerta; pero tal vez subconscientemente asociando “put out her right eye” con “put out the light”, Dermark encontró la solución más eufónica, eufonía que repite con las fricativas al decir que la catarata “veils her left one.
Otro detalle que merece recalcar es la traducción de “l'embanyada testa” como “the horned head,” que barniza el verso original de Maragall con una brillante capa de intertextualidad, ya que se trata de una alusión al poema de A.E. Housman “Terence, This Is Stupid Stuff:”

The cow, the old cow, she is dead;
It sleeps well, the horned head:
We poor lads, 'tis our turn now
To hear such tunes as killed the cow.

Asociando a la vaca de Maragall con la de Housman, el texto meta la dota, presintiendo su destino, de una nota aún más trágica.
El poema también describe, en ambas versiones, rasgos de un paisaje rural montañoso (de los Pirineos catalanes): laderas, precipicios, colinas falderas (“foothills”), valles, troncos de árboles, además de un riachuelo y una fuente de régimen nival. Es por defecto un paisaje diurno donde hace buen tiempo, cuya belleza y frescura crean un vívido contrapunto a la invidencia de la vaca, sobre todo porque sus compañeras son conscientes del entorno. Tanto la sed como el tacto (los troncos de los árboles, la afilada pica de acero de la fuente), a falta de vista, espolean a la vaca ciega, y el énfasis en estos estímulos (¿quién no se ha levantado a por un vaso de agua de noche?) queda magistralmente reflejado en la traducción dermarkiana.

Para finalizar, y a modo de resumen, sería interesante hacer énfasis en los últimos versos para ver qué se ha ganado, perdido y alterado al realizar su traducción:

LA VACA CEGA
THE BLIND COW
Beu poc, sens gaire set. Després aixeca
al cel, enorme, l'embanyada testa
amb un gran gesto tràgic; parpelleja
damunt les mortes nines i se'n torna
orfe de llum sota del sol que crema,
vacil.lant pels camins inoblidables,
brandant llànguidament la llarga cua.
She merely sips, without much of a thirst,
then raises to the skies the horned head
with a most tragic gesture, as she blinks
with dead eyes, ere away she wends her way,
bereft of light beneath the burning sun,
wavering down a path that knows no end,
listlessly flicking her tail to and fro.

De “l'embanyada testa” adquiriendo nuevas connotaciones intertextuales con la traducción como “the horned head” ya hemos hablado. En aras de la métrica, también se ha sacrificado el adjetivo “enorme” aplicado a la cabeza de la vaca, pero la alusión a Housman compensa esta omisión con creces.
Mientras que la vaca de Maragall “beu poc”, la de Dermark “merely sips”, acentuando aún más su falta de sed. La métrica también ha obligado a Dermark a prescindir de la metáfora “orfe de llum” y traducirla como “bereft of light”, compensando con el adjetivo arcaico. Notemos también la aliteración en “bereft of light beneath the burning sun.”
Comparando “i se'n torna” con “ere away she wends her way,” este verso pone más énfasis en la primera mitad en el texto origen y en la segunda en el texto meta, que hace énfasis en que la vaca se da la vuelta y se marcha, distanciándose de la fuente.
“Camins inoblidables” se ha vertido, en aras de la métrica, como “a path that knows no end”: no haciendo énfasis en que el camino es imposible de olvidar para la vaca ciega, sino en que no sabe dónde el camino de su vida acabará, como animal discapacitado que es.
Por último, cabe hablar de la traducción del verso final, con esa omisión de “la llarga cua”, que Dermark compensa al traducir parcialmente el sentido de “brandant” con las palabras finales “to and fro”, expresión que sugiere y describe un movimiento pendular. El efecto de las palabras finales de los dos textos es diferente: “la llarga cua” de Maragall se centra en la longitud de su cola, mientras que Dermark, con “to and fro”, pone énfasis en dicho movimiento pendular y dota de más ritmo, musicalidad y melancolía al verso final.

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