MISS DERMARK'S LITERARY RAMBLES
martes, 1 de abril de 2025
THE BEZOS VISIT CASTELLÓN
lunes, 24 de marzo de 2025
Legend of the Willow Catkins
The Legend of the Willow Catkins
According to an old Polish legend, many springtimes ago a mother cat was crying at the bank of the river in which her kittens were drowning. The willows at the river’s edge longed to help her, so they swept their long graceful branches into the waters to rescue the tiny kittens who had fallen into the river while chasing butterflies. The kittens gripped on tightly to their branches and were safely brought to shore. Each springtime since, goes the legend, the willow branches sprout tiny fur-like buds, called catkins, at their tips where the tiny kittens once clung.
domingo, 23 de marzo de 2025
ELOGIO DE LA TERNURA
ELOGIO DE LA TERNURA
La ternura es un refugio silencioso en el tumulto de la vida, un lenguaje sin palabras que trasciende fronteras y barreras. Es la capacidad de ver con los ojos del alma y tocar con las manos del corazón, un acto de profunda empatía y compasión que florece en lo simple: un abrazo inesperado, una mirada que comprende, un gesto que cuida.
Es fuerza en la suavidad, valentía en la vulnerabilidad. La ternura no busca conquistar, sino conectar; no exige, sino entrega. Surge en la delicadeza de un susurro, en el cuidado con que se sostiene una flor, en la paciencia infinita hacia los errores propios y ajenos.
En un mundo que a menudo valora lo ruidoso y lo rápido, la ternura invita a la pausa, a la contemplación. Nos recuerda que no somos islas, que nuestra humanidad se refleja en el otro. Es, en esencia, la promesa de que, incluso en la adversidad, siempre habrá un rincón donde reine la bondad.
Cultivar la ternura es, quizás, el mayor acto de rebeldía, evolución y fe, porque en ella yace la semilla de una humanidad más justa y amorosa...
-Créditos al Autor-
sábado, 22 de marzo de 2025
SIR CHRISTOPHER LEE
Sir Christopher Lee
He was Dracula
He was Death
He was Lucifer
He was Fu Manchu
He was Grigori Rasputin
He was Francisco Scaramanga
He was Count Dooku
He was Saruman
He was Lord Summerisle
He was the Jabberwocky
He was Sherlock and Mycroft Holmes
He was Charles-Henri Sanson and executed Marie Antoinette, Louis XVI, and Robespierre
He recorded a heavy metal album about Charlemagne - at age 90
He was in the British Special Forces during WW2, and hunted Nazi war criminals after the war
When told by director Peter Jackson to imagine what a man being stabbed in the back sounds like, Lee told him that he didn't need to imagine it - he knew
He was a Knight-Bachelor and a Commander in both the Order of Saint John and the Order of the British Empire
He knew English, Italian, French, German, Latin, Swedish, Russian, and Mandarin Chinese
El maullido de amor de Grisito
Un relato corto.
✍️ "El maullido de amor de Grisito"
Montesinos era un pueblo pequeño donde todos se conocían. Las calles de tierra se llenaban de voces en las tardes, cuando los pocos vecinos que habitaban alli salían a charlar bajo la sombra de los árboles. En ese rincón de la montaña rodeado de vegetación espesa y casas de tejados de pizarra, vivía María junto a su esposo, Rafael y su suegra, Doña Carmela.
María siempre había sido una mujer callada, pero firme. Llevaba cuatro años casada y, aunque su matrimonio tenía altibajos, nunca imaginó que la peor traición vendría de aquellos que compartían su techo.
La desaparición de Grisito.
María regresó a casa después de una semana de ausencia por asuntos de trabajo. Estaba ansiosa por ver a Grisito su gato agrisado con ojos de miel, su fiel compañero desde que lo encontró abandonado en una caja a las puertas de una protectora en donde ella hace labores de voluntariado.
Pero Grisito no estaba.
—¿Dónde está Grisito? —preguntó María en cuanto entró por la puerta.
Rafael, sentado en el sillón, desvió la mirada. Doña Carmela, que cortaba tomates en la cocina, ni siquiera se inmutó.
—No sé, mujer. Seguramente se fue por ahí —respondió Rafael con desgana.
María sintió un escalofrío. Grisito nunca se alejaba demasiado. Siempre esperaba en la puerta cuando ella llegaba.
—Grisito no es de esos gatos que se pierden —insistió ella, mirando a su suegra.
La anciana resopló con fastidio.
—¿Para qué haces tanto escándalo por un animal? Ya eres adulta María. Mejor ocúpate de tu casa y tu marido.
María sintió un nudo en la garganta. Algo estaba mal...
Pasó toda la tarde llamando a Grisito por el patio, caminó por las calles del pueblo preguntando a los vecinos, pero nadie lo había visto. Cuando volvió a casa, su desesperación se transformó en furia.
—¿Qué hicieron con Grisito? —exigió, con la voz temblorosa.
Rafael se levantó del sofá con gesto incómodo.
—Ya te dije que no sabemos nada.
Pero Doña Carmela la miró con frialdad y, con una calma cruel, dijo:
—Lo eché de la casa. Estabas demasiado apegada a ese animal, como si fuera más importante que tu esposo.
María sintió que el suelo se hundía bajo sus pies.
—¿Qué hiciste? —susurró.
—Lo llevé lejos. No necesitas saber más —respondió la suegra, limpiándose las manos en el delantal.
María sintió un ardor en el pecho, una rabia que nunca antes había experimentado. Pero antes de hacer algo de lo que pudiera arrepentirse, la voz de su vecina Elisa la hizo girar.
—María, ven un momento —dijo desde la puerta.
María la siguió hasta su casa, donde Elisa sacó su móvil y le mostró un video.
La imagen era borrosa, grabada desde la ventana de la casa de Elisa. En el se veía a Doña Carmela con una gran bolsa en las manos, caminando hacia las afueras del pueblo. En un momento, la bolsa se movió y se escuchó un leve maullido. Luego, la imagen mostró cómo la mujer dejaba el bulto en el suelo y se alejaba sin mirar atrás.
María sintió un nudo en la garganta.
—Esto fue ayer en la tarde —dijo Elisa con tristeza—. No sabía si decirte, pero pensé que debías saber la verdad.
Sin pensarlo, María corrió hacia el monte con la esperanza de que Grisito siguiera con vida. Gritó su nombre una y otra vez, hasta que, en medio de la maleza, escuchó un maullido débil.
Siguiendo el sonido, encontró la bolsa rasgada y, a unos metros de él, a Grisito, débil, sucio, pero vivo. María lo tomó en brazos, sintiendo que su corazón volvía a latir.
Cuando volvió a casa, Rafael intentó hablar, pero ella lo ignoró. Con Grisito en brazos, tomó una mochila, metió algunas de sus cosas y salió sin mirar atrás.
—¿A dónde vas? —preguntó Rafael, alarmado.
—A donde no tenga que compartir mi vida con personas que no respetan lo que amo —respondió María con firmeza.
Aquella noche se quedó en casa de Elisa y, al día siguiente, cogió un autobús lejos de allí. Encontró trabajo en una clínica veterinaria y con el tiempo, y empezó de nuevo junto a su amado Grisito y tuvo una vida plena y feliz.
María aprendió que el amor no es solo para las personas, sino también para los seres que nos acompañan en la vida. A veces, la traición viene de quien menos esperamos, pero siempre hay caminos para alejarnos de lo que nos lastima.
Y Grisito ,a su manera, también le enseñó una lección: no importa cuán oscura sea la oscuridad del bosque ,siempre hay una oportunidad de encontrar el camino de regreso a casa...
WAR ELEPHANTS
Imagine you're a provincial Roman farmer. The most you've seen of the world is maybe the length of Italy if you're really well-traveled. Now imagine that through the sleets and the mist you see a great grey lumbering bulk begin to emerge. Imagine you see this creature two-and-a-half times as tall as you, at least a chariot-length long, with glistening white tusks and a distended snout, its eerie trumpeting carrying across to you faintly on the wind. This is probably the closest that human beings ever got to legit fighting monsters — fighting something so alien and gargantuan that there was no frame of reference for them.
miércoles, 19 de marzo de 2025
March
MARCH
The Sun is nervous
as a kite
that cannot keep
its own string tight.
........
Some days are fair
and some are raw.
The timid Earth
decides to thaw.
......
Shy budlets pop
from twigs on trees,
and robins join
the chickadees.
.....
Pale crocuses
poke through the ground,
like noses come
to sniff around.
.......
The mud smells happy
on our shoes.
We still wear mittens,
which we lose.