domingo, 30 de julio de 2017

RONDÓ DEL HUEVO KÍNDER


Quise decir, este Otelo de Verdi que ahora llevo a medias está yéndome como una seda… y de allí vino la idea, o el conejito que digo… aunque tal vez tenga problemas, ya que este disco de Genesis que marcó mi pubertad NO es de dominio público; SÓLO TRADUZCO LAS LETRAS POR PLACER Y NO TENGO LOS DERECHOS, que conste en acta.
RONDÓ DEL HUEVO KÍNDER
  1. LA CAJITA DE MÚSICA
  2. PARA AMIGOS AUSENTES
  3. EL RETORNO DEL FALSO ACANTO
  4. SIETE LOSAS
  5. HAROLD EL BARREL
  6. ARLEQUÍN (AL RAYAR EL ALBA)
  7. LA FUENTE DE SÁLMACIS
PRELUDIO,
O INTRODUCCIÓN GENERAL.
El título original tenía “Cryme” escrito con Y, error deliberado, para jugar con “nursery rhyme”. Estuve quebrándome el coco un rato cómo verter esta dilogía hasta que pensé en las “rondas” y el “kínder” que dicen en el Cono Sur. De kínder a huevo kínder (DE NUEVO, NO TENGO LOS DERECHOS DE LA MARCA, que además se llama “Kinder Sorpresa” sin el acento y con iniciales mayúsculas; “huevo kínder” es el nombre genérico del producto por metonimia). Esta expresión fue como encontrar oro… Huevos y niños como semillas de un futuro y también con ese subtexto siniestro que palpita bajo la piel de las siete canciones de este disco…
Y, si del kínder salió el huevo kínder, de la ronda sale el rondó, forma musical con nombre francés –en marcado contraste con esa palabra sajona para decir niños– que no es ninguna extraña para los de Genesis, ya que Abacab –su canto del cisne como grupo innovador– toma su nombre de la alternancia de un Leitmotif (A) con otras piezas musicales (B y C) en la primera canción que da título al disco, un rondó estilo prog o heavy mithril. En este disco, en La cajita de música, el Falso Acanto, o la Fuente de Sálmacis (por poner tres ejemplos bien claros), podemos hallar así mismo que son piezas de rondó; así mismo, puede verse que todo el disco es un rondó con la temática de la pérdida de la inocencia en clave gótica victoriana, costumbrista, de los filmes apocalípticos (pasados por el tamiz de la historia y del pez de abril), arquetípica (el mentor), sensacionalista, alegórica estacional (con clarísimas referencias a la Reina de las Nieves de Andersen) y erótico-helenística, respectivamente.
Las fuentes de estas canciones van de la experiencia propia a los sueños y ensoñaciones, pasando por los arquetipos, la prensa sensacionalista británica (The Sun), una primera plana australiana publicada el uno de abril (Día de los Inocentes en gran parte del mundo), Andersen, Carroll, Poe y Ovidio Nasón.
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INTRODUCCIÓN A “LA CAJITA DE MÚSICA” (THE MUSICAL BOX)
Aunque este relato está inspirado en motivos del género gótico victoriano –niños siniestros, fantasmas, encuentros en la tercera fase, y la ominosa melodía de una cajita de música–, seguramente haya surgido de la imaginación de Peter Gabriel, siempre fecunda y llena de pensamientos laterales. Y que en su ensoñación haya una leve influencia carrolliana es indudable, con las cabezas cortadas y el macabro juego de cróquet, además de la lolita protagonista, a la vez Alicia y Reina de Corazones.
En el libreto, Gabriel explica la historia que soñó en torno a la canción y a la portada:
Cuando Henry Hamilton-Smythe hijo (8 años) estaba jugando al cróquet con Cynthia Jane de Blaise-William (9 años), ésta, con una dulce sonrisa, alzó su mazo y diestramente decapitó a Henry. Una quincena más tarde, en la habitación del chico, ella descubrió la cajita de música que para él había sido un tesoro. Al abrirla llena de ansias, empezó a sonar Rinrín Renacuajo (Old King Cole en el original inglés) a la par que un pequeño espíritu apareció en el cuarto. Henry había regresado… pero no por mucho tiempo: mientras permanecía en su habitación, su cuerpo empezó rápidamente a crecer en edad, conservando la mente del niño que había sido. Los deseos de toda una vida discurrían por sus venas. Desgraciadamente, los intentos de Henry de persuadir a Cynthia Jane para que ésta le concediera sus deseos románticos llevaron a la niñera, que venía a investigar aquellos sonidos, a la habitación. Por acto reflejo, la Nana arrojó la cajita de música al muchacho barbudo, destruyendo a los dos.
Ésta es la explicación en el álbum, la letra está basada en esta premisa, y cantada desde la perspectiva del fantasma de Henry, de una forma por momentos escalofriante: “Play me Old King Cole, That I may join with you”, canta Peter tras la breve Intro, con una voz en falsetto casi inaudible, emulando el dulce tono infantil de Henry, y sugiriendo ese aire espectral. Luego viene lo más parecido al estribillo “Play me my song”, que cada vez que lo canta, Hackett hace una dulce escala, como si fuera la figura de Old King Cole. Luego del primer estribillo, la canción se vuelve más oscura, aún con un arpegio, pero con tonos menores, que logran una atmósfera enrarecida y escalofriante. Peter susurra, casi de forma amenazadora “Just a little bit, “Just a little bit more time”.
Luego Banks hace efectos de triples flautas con el melotrón, para una especie de solo que se intercala con las figuras agridulces de Hackett. La atmósfera es victoriana, antigua, majestuosa, pero a la vez se siente ese atisbo oscuro y amenazador de que algo no está bien. “Play me my song… here it comes agaiiiiin” se desvanece la voz de Gabriel en una nota etérea al 3:40, para luego dar paso a una secuencia de 2 tonos de una poderosísima guitarra, los teclados se intercalan, mientras Collins entra con un gran redoble que deriva en un galopante tamboreo, emulando el terror de cuando el espíritu deja de ser un inofensivo niño para convertirse en un anciano. Steve hace rugir su guitarra al 4:10 y la rola entra en un ritmo frenético simulando el horror de Cynthia, haciendo luego un soberbio solo, combinando tritonos, rapidez y una potente distorsión para llegar a un primer clímax. Enseguida volvemos a bajar la intensidad hasta casi el silencio, sostenido apenas por la increíble interpretación de Peter que nos tiene al borde del silencio “But the clock, tic-toc, On the mantlepiece, And I want, and I feel, and I know, and I touch, – casi un susurro  para luego lanzarse con un rugido que casi tumba de la silla – HER WAAAAAAAAAAAAAAAAARMTH”. Uff, este, al 5:50 debe ser uno de los momentos cumbres del rock. Después Banks se discute con un excelente solo de teclado y empieza a alternarse con Hackett, usando distintos efectos, mientras Rutherford lleva un oscuro bajeo y Collins le pega como loco a la batería, logrando por momentos 4 solos a la vez, con diversas escalas, cambios de tiempo, riffs enormes, y una erupción que parece no acabar. Pero antes de que resulte excesivo, el exquisito caos se difumina y quedamos con un arpegio, mientras que Gabriel canta, esta vez con voz avejentada “She’s a lady, she’s got time, Brush back your hair, and let me get to know your face…”, es decir, no solo las inflexiones de voz, sino que realmente “suena” viejo. El teclado cambia de sonido luminoso, como el primer rayo de luz la mañana, al de un órgano casi eclesiástico, pero apabullante y amenazador, mientras la vez de Peter también se matamorfea de la de un viejo amargado “You stand there with your fixed expression, Casting doubt on all I have to say”, al total paroxismo en cuestíon de nada, para terminar de manera histérica “Why don’t you touch me, touch me, Touch me now, now, Now, NOW, NOW!”, mientras que los solos de Banks y Hackett se conjugan para una gloriosa coda que termina de forma excepcional.
Un tema armado de una manera increíble. Es tremendamente complejo, pero no suena pretencioso, ni a algo fuera de este mundo. Está milimétricamente calculado para lograr distintas atmósferas y conjugar la sección instrumental con la melodía vocal y la letra, con el plus de que Gabriel “interpreta” de forma prácticamente teatral cada fragmento. Las interpretaciones en vivo debieron ser épicas, con Gabriel usando una máscara de viejo para la parte final y rompiéndose el traje negro en la parte final. Es una obra maestra, y una de mis canciones favoritas de Genesis. Es increíble que tan solo tuvieran 21 años al momento de lanzarla… 
​La niña de la portada del disco es Cynthia Jane, presentada como una especie de Reina de Corazones (del País de las Maravillas, conociendo su pasión por el cróquet y las decapitaciones) con suave y blanca piel de Pastorcilla (Bo Peep). El verde del jardín de la mansión lo sacaron los de Genesis de un cuadro de Salvador Dalí (surrealista, diseñador del logo de chupachús… bigote a las diez y diez).
La canción llegó a ser tan exitosa que fue mencionada un año más tarde en la quinta parte de Supper’s Ready, junto con la portada del álbum Foxtrot que contiene dicha heptalogía (“Like the fox on the rocks / and the Musical Box”).
A propósito de Rinrín Renacuajo… el original pone una canción infantil inglesa muy difícil de traducir de forma cantable, Old King Cole. En mi versión española, he querido mantener las connotaciones del personaje titular y hacer un homenaje a la labor de Rafael Pombo como traductor de nursery rhymes cantables.
(Existe la teoría de que, en la vida real del siglo XVI, el Renacuajo era el duque de Alençon y doña Ratona era Isabel I… pero, como dice Herr Ende, eso es otra historia y tal vez os la cuente en otro momento).
LA CAJITA DE MÚSICA
(Peter Gabriel)
Tócame Rinrín,
que nos podamos reunir…
Tan distante está tu corazón…
apenas eso importa ya…
Y la Nana te mentirá
sobre reinos del más allá…
En este medio mundo perdido estoy…
apenas eso importa ya…
Toca mi canción…
ya viene otra vez…
Toca mi canción…
ya viene otra vez…
Sólo un poco más…
sólo un poco de tiempo más…
el que me queda por vivir…
la la la la laaa…
Toca mi canción…
ya viene otra vez…
Toca mi canción…
ya viene otra vez…
(Interludio)
El hijo de Rana, Rinrín Renacuajo,
salió esta mañana muy tieso y muy majo:
con pantalón corto,
corbata a la moda,
sombrero encintado
y chupa de…
boda…
Y el reloj,
tic tac,
en su estante está…
Y yo quiero…
y yo siento…
y conozco…
y yo toco…
¡¡CA-A-ALO-O-OR!!
Una dama… libre es…
Suéltate el pelo… tu rostro reconoceré…
Una dama… mía es…
Suéltate el pelo… tu carne al fin conoceré…
He esperado tanto tiempo aquí…
los días que han pasado volando…
Ni siquiera eso importa ya…
Sigues con esa expresión fija,
poniendo en duda cuanto he de decir…
¿Tú no me tocas, tocas?
¡¿Tú no me tocas, to-o-cas?!
¡¡Toca YA!!
¡YA, YA, YA, YA, YA!
¡YA, YA, YA, YA, YA!
¡¡YA, YA, YA, YA-A, YA!!
¡¡YA, YA, YA, YA-A, YA!!
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INTRODUCCIÓN A PARA AMIGOS AUSENTES (“FOR ABSENT FRIENDS”)
Esta canción huele a estampa costumbrista, idílica, de una localidad de provincias o un barrio periférico de Londres en otoño. La iglesita con su camposanto verde y su cortés reverendo, el parque de juegos infantiles, el adorable detalle de la niña volviendo a casa con su muñeca bebé en el carrito… Pero es la descripción de la iglesia y sus alrededores lo que nos revela que no es en un país católico mediterráneo. Estas dos personas mayores, amigas, que han perdido a sus respectivos cónyuges también podrían vivir en el norte de Alemania o en Escandinavia. Y está tal vez la morriña que trae el nido vacío (¿al ver a la niña del carrito?), así como los recuerdos de juventud de cuando eran “cuatro en vez de dos” (“four instead of two”), tan compenetrados como ABBA o Misterios S.A.
En la versión original, tenemos “a widowed pair”, dos personas viudas cuyo sexo nunca se nos revela y que fueron muy buenas amigas esas dos personas y sus respectivos cónyuges. De niña me imaginaba a Fujitaka Kinomoto y Sonomi Daidoji, de Cazadora de cartas, como esos dos feligreses; pensando que a pesar del desprecio entre ellos podría haber algo en el fondo. Hoy en día pienso más bien en que podrían ser Tywin Lannister y Olenna Tyrell (entrando en un septo donde un septón da el servicio, claro). Sean como fueran, el caso es que desde niña me imaginaba que esas dos personas no eran del mismo sexo, y que podría haber algo latente entre ellos.
Con una base acústica, en un bello arpegio pastoril de Steve, es además el debut vocal de Phil Collins con Genesis. La diferencia es apenas perceptible. Donde se nota acaso la mayor diferencia es en el manejo de la voz y en la lírica. Phil tiene un gran manejo del inglés de principios del siglo XX, pero la historia no lleva a ningún lado. Uno esperaría algún  giro o vuelta de tuerca, pero no pasa nada. Por momentos es linda cuando guitarra y teclado se conjugan en arpegios, pero es poco memorable, y pareciera más bien inconclusa. Al menos dura menos de 2 minutos.
​
PARA AMIGOS AUSENTES
(Letrista desconocido)
Puesta de sol, un domingo a las seis
en que ella y él
sentados bien…
¿Y si a misa tardan hoy?
Se abotonan las chaquetas por el frío,
parque a través…
toujours les derniers…
Pasan junto a los columpios,
el carrusel aún gira,
ven a una niña a casa ir
con un carro de bebés…
En la nave, el reverendo
les saluda con tesón,
cercano a Dios…
recordando que eran cuatro en vez de dos,
años atrás…
Bajan la cabeza,
por ausentes rezan…
Dos peniques dejan en el cepillo,
corriendo a través del camposanto,
a toda prisa,
antes de esperar al bus…
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INTRODUCCIÓN AL RETORNO DEL FALSO ACANTO (“THE RETURN OF THE GIANT HOGWEED”)
El uno de abril. Las especies invasoras en Australia. Los filmes que implican el ataque de un fenómeno natural descontrolado (género kaiju; las parodias más relevantes son la saga de los Tomates Asesinos y Monstruos contra Alienígenas).
“El Falso Acanto Gigante hace que los trífidos parezcan mariquitas”, afirma una londinense al respecto, citando a la más conocida amenaza del género kaiju británico (más conocida en España gracias a la cinta cuyo título se ha traducido como La semilla del espacio).
La especie de hierba Heracleum mantegazzianum, emparentada con el apio y la zanahoria, endémica en los humedales siberianos y, por ende, invasora tanto en Europa como en Australasia, existe en la vida real y se considera una plaga donde existe como especie invasora. Llegó al Reino Unido con un botánico victoriano que trajo el primer ejemplar a los Kew Gardens, y se expandió como plaga desde los jardines de las mansiones, como explica la letra de la canción. Es muy probable que algunos anglo-ausis acomodados llevaran la planta consigo a las antípodas por la misma época; las especies invasoras siempre causan estragos en Australia –testigo los conejos ferales, el caso que ha tenido más resonancia–.
El 1 de abril de 1973, un periódico australiano (The Australian o The Sydney Morning Herald) advertía acerca de que la Heracleum era más que una planta tóxica: que se trataba de un veneno letal inmune a los herbicidas artificiales, siendo su único punto débil la oscuridad nocturna.
Dado que la fecha del artículo es el Día de los Inocentes en la mayor parte del mundo, lo más seguro es que se tratara de una abrilada o pez de abril, una de esas bromas verbales tan frecuentes en los medios de masas.
De una u otra forma, Gabriel también leyó en dicho artículo australiano cuánto superan en potencia devastadora las Heracleum a los legendarios trífidos y se inspiró para crear una parodia del género kaiju (¡exactamente un lustro antes de la primera cinta de los Tomates Asesinos!)…
Peter deja claro desde el primer instante quién es EL vocalista en Genesis. La historia es también muy rara, narrando hechos en la época victoriana, sobre un explorador que lleva de Rusia a Inglaterra una planta llamada “Regal Hogweed”, una planta gigante que se termina convirtiendo en una especie de humanoide. En estos momentos es imposible no evocar a Groot, o a Bárbol. El explorador creyó que sería genial tener un espécimen en los jardines botánicos reales. La cuestión es que toda la raza de ehrr… plantas? Bestias? Se levantó para rescatar a su hermano haciendo un destrozo apocalíptico de todo cuanto encontraban a su paso. Incluso las plantas que estaban en jardines británicos “despertaron” y se unieron a la destrucción. De hecho la canción empieza con Peter cantando a los demás que huyan, con una desesperación y sentido de urgencia increíbles: “Turn and run! Nothing can stop them, Around every river and canal their power is growing”. En la siguiente estrofa hacen un cambio de intensidad para hacer una especie de flashback y explicar la historia de cómo comenzó la guerra, con la explicación que ya di. El ritmo de la sección rítmica es casi marcial, y realmente crean una atmósfera enrarecida, de toque de queda, pero sin perder esa atmósfera victoriana que da el teclado de Banks. Tony tiene momentos de lucimiento, como en la intro (con el teclado procesado por un fuzz, epsejeado por el bajo) y el enorme solo al 4.15 en el que se intercala con Hackett (de repente es imposible saber cuál es cuál, la guitarra tiene un efecto suave de teclado y el teclado trae fuzz, pero Banks luce sin duda al 5:30). Pero quien se lleva la rola es Rutherford, con un descomunal performance de bajo, que es realmente quien va llevando la pauta, marcando la intensidad en ese ritmo marcial y haciendo espectaculares figuras con las 4 cuerdas. Vale la pena seguirlo. Al final, la raza humana no tiene oportunidad. La raza de plantas se hace más fuerte cerca del agua. Los humanos tratan de atacar por la noche, cuando las plantas son más débiles y no pueden producir veneno por falta de sol, pero aún así la extinción parece inminente. Al 6:30, Gabriel canta con otra personificación, con voz aguda y entrecortada, personificando esta vez a los Hogweed gigantes: “Mighty Hogweed is avenged, Human bodies soon will know our anger, Kill them with your Hogweed hairs… Heracleum Mantegazzianum” cierra, mencionando el nombre científico de la planta (que de hecho existe y de hecho es tóxica), para despedirnos con una magnificente coda. Quizá no del mismo nivel de “Musical Box”, pero es enorme, con una tremenda tensión y un Mike enorme, comparable sólo a la actuación vocal de Gabriel y la letra, que nuevamente podría dar para un estupendo cuento para una horrible película de Shyamalan.
EL RETORNO DEL FALSO ACANTO
(Peter Gabriel)
Echa a correr…
¡son imparables!
Donde haya un curso de agua dulce, su poder va en auge…
¡Destruir-
-los con violencia!
Su denso olor dulzón se infiltra como siniestra advertencia…
¡Son invencibles, sí!
¡¡Se han vuelto inmunes a todos los herbicidas que puedan existir!!
En Rusia, largo tiempo atrás,
un explorador victoriano halló
un Falso Acanto en un marjal;
¡se lo llevó consigo a su país!
El monstruo botánico se va a vengar…
¡No olvidó la bestia real!
Al regresar a Londres,
¡¡trajo un regalo del Acanto
a los Royal Gardens de Kew!!
Avanzan…
¡Es ahora o nunca!
Nuestra prioridad es protegernos y atrincherarnos…
¡Hemos de
atacar de noche!
La fotosíntesis del sol produce su veneno…
¡Son invencibles, sí!
¡¡Se han vuelto inmunes a todos los herbicidas que puedan existir!!
En la campiña, los gentlemen
tenían bosquecillos cultivados
donde plantaron, inocentes,
¡¡al Falso Acanto
por todo el país!!
El monstruo botánico se va a vengar…
¡No olvidó la bestia real!
Pronto se liberaron,
sembrándose,
¡¡preparando la masacre
de toda la Humanidad!!
(Interludio)
Falso Acanto vengador,
los humanos sabrán de tu
i-i-ira…
Pues los exterminarás,
Heracleum
mantegazzia-a-a-nu-u-um…
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INTRODUCCIÓN A SIETE LOSAS (“SEVEN STONES”)
Esta canción presenta tres relatos breves (el buhonero, el capitán, la granjera) entrelazados por la figura del Anciano, the Old Man en el original… es decir, del arquetipo del mentor (desde Quirón, Odín, Merlín, Dyed Moroz… hasta Morfeo de Matrix, Gandalf, Dumbledore…), típicamente caracterizado como varón de avanzada edad, lo cual le convierte en un personaje sabio y venerable al que jóvenes héroes acuden en busca de consejo e instrucción.
En este caso, tenemos a un mentor-trickster que pone a prueba a sus “pequeños saltamontes” con lecciones de vida fruto de la pura casualidad (y cuyo cinismo y contemptum mundi recuerdan, no por mera casualidad, a Odín y a Diógenes). Dos de estas historias tienen un final más triste que feliz: sólo la tripulación del barco se salva del naufragio al ver un ave marina, señal de aguas poco profundas.
Interesante también la posición de este tema como el cuarto episodio de siete (conteniendo otra heptalogía dentro de la heptalogía: las siete losas bajo las hojas secas), el corazón del sistema de chakras, el fa de la octava, el verde del espectro luminoso: justo en medio de la simetría del número impar, con tres delante y tres detrás. Sin embargo, tanto se evocan las canciones anteriores (con referencias a la juventud frente a la senectud, el paso del tiempo y el reino de las plantas) se anuncian temas de las tres canciones que quedan: la complejidad de las emociones humanas y el que, como dice el mentor-trickster Jetró en Con la mirada celestial, no hay vida que pueda escapar aún de los vientos del azar.
No es mala, pero se nota que Banks trataba de recrear el estilo de King Crimson, medievalesco, pastoril, con orquestaciones magnifiscentes y rimbombantes que no suenan del todo naturales. Sobre todo con las melodías flojonas, a pesar de que Gabriel se esfuerza con su interpretación. La letra intenta continuar el aire medievalesco del disco…  Como la “Fábula de los Tres Hermanos” de Silvio, que es todo menos fábula porque no hay moraleja… En fin, al menos el final es hermoso y evocativo, con el melotrón haciendo fastuosas orquestaciones a la par del órgano, recordando vagamente “Epitaph” de KC.
SIETE LOSAS
(Tony Banks)
Oí al Anciano un día contar…
Solo, en una tempestad,
un buhonero hojas secas apartó…
Siete losas
en el suelo pudo hallar;
bajo la séptima, una amistad…
Y el que cambien las consecuencias
toma las riendas de la nada…
Barco, surcando el mar azul…
Oculto por las olas un escollo aún,
y ven volar
un cormorán…
Sin preguntar por qué, vira el capitán…
Y el que cambien las consecuencias
toma las riendas de la nada…
Nada…
La desesperación
trae risa al Anciano,
la risa de este mundo es su pena…
creedla…
al Anciano guía el azar…
Oí al Anciano un día contar…
Una granjera iba a sembrar,
y unos reales en mano al Anciano dio…
Él de hombros
se encogió,
cogió el dinero y la espalda le volvió…
Y el que cambien las consecuencias
toma las riendas de la nada…
Nada…
La desesperación
trae risa al Anciano,
la risa de este mundo es su pena…
creedla…
al Anciano guía el azar…
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INTRODUCCIÓN A HAROLD EL BARREL (“HAROLD THE BARREL”)
Seamos sinceros… una canción que comienza con un exitoso restaurador de provincias cogiendo en secreto un tren a la capital… y que termina con la súbita pero muy anhelada defenestración del mismo personaje… todo presentado como si entre la BBC y los tabloides (la prensa amarilla británica, por ejemplo The Sun) estuvieran dándonos los reportajes de última hora, con el fin de satirizar las noticias de sucesos en los medios de masas, en especial en los sensacionalistas (y la crónica negra nunca ha sido santo de mi devoción, o, como dirían Genesis, mi taza de té)… Lo más relevante es que, como suele suceder en la literatura británica, el sinsentido y la sátira vuelven aquí a cogerse de la mano. Gabriel básicamente se hace la misma pregunta que una servidora: ¿qué busca el profano vulgo en el morbo que produce el lado oscuro del mundo real? Y con un humor británico que casa tan bien como las pastas de mantequilla con una buena taza de té a las cinco de la tarde (¡eso sí, sin dedos de los pies!).
Fue escrito casi todo por Gabriel, con algunas líneas de Collins, quien hace segundas voces y algunos relevos para que Peter pueda entrar a tiempo, ya que algunas líneas no dan respiro por la velocidad con que las actúa. Digo, canta. Y es que el tema habla sobre Harold, un tabernero (restaurantero?), que está harto del mundo y está por cometer suicidio lanzándose desde su ventana, desencadenando un montón de reacciones irónicas y jocosas, como el tipo que considera que es de mal gusto suicidarse.   Lo increíble es cómo Peter prácticamente “cambia de voz” en cada cambio de personaje, en el que a su vez generalmente la banda cambia el tono o la figura, haciendo una fascinante multiparte de apenas 3 minutos.  Al 1:15 bajan a una balada con arpegio de piano mientras Harold se lamenta y desea estar navegando en el mar. Volvemos a un ritmo espídico en el que ahora todo mundo desea ser su amigo. “You must be joking!” grita Harold. La multitud crece, él se balancea, llega su madre y le dice que no puede brincar porque su camisa está sucia y hay un tipo de la BBC (una verdadera joya).
Y mientras la multitud insiste en que le pueden ayudar, Harold toma impulso y la canción se desvanece con un grito en fade out y dramáticas notas de piano, que dan a suponer que finalmente salta. Una pequeña joya en el que cada segundo está calculado.
PS. Bognor Regis: localidad costera de veraneo en el sur de Inglaterra.
HAROLD EL BARREL
(Peter Gabriel)
Tabloide:
Un restaurador de Bognor Regis
desapareció
esta mañana…
llevaba un sobretodo gris rata la última vez
que le vieron, camuflado,
subir con toda prisa a un tren…
Gente de la calle:
¿Hay algo que dé aún más asco?
¡Más horrible no puede ser!
¡Harold se cortó los diez dedos de los pies
y los sirvió como pastas de té!
¡No ha de escapar!
¡No ha de escapar!
Antes pillaría a un cojo…
¡No ha de escapar!
Corresponsal:
Desde este zaguancito sube la tensión,
plaza del Soho…
Hay una inquieta turba furiosa aquí…
Funcionario:
No cabe ni una miga de pan,
¡tuvimos que apretar la seguridad!
Corresponsal:
En el Ayuntamiento de Londres,
el alcalde un discurso va a dar…
Alcalde de Londres:
El sospechoso mucho no durará,
la opinión pública es unánime…
Opinión publica británica:
¡No durará!
¡No durará!
Desconfiad de un Barrel,
su hermano mayor era igual…
¡No durará!
Harold:
Si yo pudiera escapar,
los siete mares en velero quiero surcar…
Pero estoy en este balcón
con el mundo a mis pies…
Turba furiosa:
¡En la ventana!
¡Esa ventana!
Sargento:
¡Te ayudaré!
Agentes:
¡Te ayudaré!
Sargento:
Somos tus amigos
si quieres bajar y con nosotros hablar…
Harold:
Estáis de guasa-a-a…
¡Carrerilla y saltar!
Corresponsal:
La turba está más fuerte y nuestro Harold
se debilita,
tambaleándose adelante y hacia atrás…
Temiendo lo peor,
¡su anciana madre llegó a la capital!
En el balcón, a su lado,
mamá Barrel le amonestó…
Sra. Barrel, 67 años, jubilada:
¡Baja del balcón! Si tu padre viera esto,
¡cuánto le subiría la tensión!
¡No puedes saltar!
¡No puedes saltar!
Con la ropa sucia,
y aquí hay gente de la BBC…
¡No puedes saltar!
Sargento:
¡Te ayudaré!
Agentes:
¡Te ayudaré!
Sargento:
Somos tus amigos
si quieres bajar y con nosotros hablar…
Harold:
Estáis de guasa-a-a…
¡Carrerilla y saltar!
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INTRODUCCIÓN A “ARLEQUÍN” / “AL RAYAR EL ALBA” (HARLEQUIN / SHADES OF DAWNING)
Luego tenemos “Harlequin”, escrita por Rutherford. Originalmente estaba diseñada para tocarla con Phillips, pero tras su salida, Mike la había dejado inconclusa, y es prácticamente su única aportación en este disco. Mike toca aquí la guitarra de 12 cuerdas con una afinación de pares en armónicos, lo cual le da ese toque cristalino al arpegio. Peter, Mike y Phil cantan en triple armonía, en un estilo semejante a CS&N, aunque en falsetto. La melodía es bella, delicada, pero al final no es demasiado memorable. Banks hace algunos adornos con los teclados, pero a pesar de que sin duda es bella y dulce, se difumina como niebla al amanecer en cuanto acaba. 
Esta canción seguro que está inspirada en “La Reina de las Nieves” de Andersen… Para quienes no conocen el cuento original: hay dos niños de diferente sexo tan buenos amigos que podrían haber sido hermanos y que se lo pasan muy bien juntos. Pero todo cambia cuando él aspira una cosita afilada que se le aloja en el corazón, a la par que otra se le clava en el ojo izquierdo: son astillas de un espejo mágico que sólo muestra el lado oscuro de la realidad, y no tardan en hacer efecto. Kai se vuelve un crítico sin ojos para la belleza ni creatividad, y, ese mismo invierno, la Reina de las Nieves –quien había roto el espejo de marras– le rapta para llevárselo a su austero reino ártico, carente de flora, fauna y luz. Será Gerda, la amiga de Kai, quien, tras vivir una auténtica odisea por el ancho mundo, le encuentre en el salón del trono del palacio de hielo y le calienta el corazón haciéndole recordar lo unidos que estaban; al dejar las astillas de espejo su organismo dentro de dos lágrimas, Kai recobra su libertad –pues la Reina le había retenido hasta que pudiera reconstruir el espejo, ignorando él hasta entonces que los fragmentos que faltaban estaban en su interior; y al final él puede resolver el espejo, dándole forma de sol– y regresa con su salvadora al calor del hogar, mientras la primavera les acompaña… al regresar, los dos chicos se dan cuenta de que son físicamente jóvenes adultos, pero no dejan de ser niños de corazón: lo que los dos, especialmente Kai, no habían podido ser durante su período de prueba.
ARLEQUÍN (AL RAYAR EL ALBA)
(Michael Rutherford/Tony Banks?)
Cae la niebla al anochecer…
y, en la rota luz, el color dice adiós…
Llegan seres de frío y palidez…
tejen su tela gris, y otra vez,
y otra vez…
Aún vive en el fuego la bella estación,
mas la imagen se hará trizas…
Siempre lo mismo…
Y aparecen, al rayar el alba,
en la nube de tus ojos,
del cielo todas las piezas…
Una vez cosechas hubo aquí…
Segando el cielo cian, arlequín, arlequín…
Al danzar, tres niños disfrutaban…
suya era la risa que
chapoteaba en la quebrada…
Calla, pues se disipó la luz
en las llamas del fuego…
Siempre lo mismo…
Y aparecen, al rayar el alba,
en la nube de tus ojos,
del cielo todas las piezas…
No todo está perdido…
Se hace la luz al rayar el alba,
y pueden ver tus ojos…
Ordena las piezas y ponlas en su lugar…
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INTRODUCCIÓN A “LA FUENTE DE SÁLMACIS” (THE FOUNTAIN OF SALMACIS)
Cuando tenía once años, creía que me conocía a fondo todos los entresijos del Olimpo, pero fue esta canción la que le dio un giro copernicano al panteón clásico que conocía: ¡un nuevo bastardo de Hermes y Afrodita… una nueva ninfa, reina de todas ellas para más inri… y una historia de amor con mucho más de escena de combate, en la que ella toma la iniciativa y él no se deja conquistar… con un final que yo asociaba mucho más con el anime que con los mitos clásicos! Tanto la letra como la melodía me hacían anhelar esta canción final del disco en particular, al igual que Supper’s Ready, como si al final de un festín de postín dieran ese postre tan delicioso que, no importa cuán llena estuviera, siempre era bienvenido.
PS. En la portada del disco aparece una Venus de Milo como referencia a Afrodita, aunque es más bien como un huevo de pascua, ya que lo que atrae más atención es Cynthia Jane…
La comprensión para la letra requiere de la explicación mostrada en el álbum. Ahí se explica que el niño Hermafrodito nació de los dioses Hermes y Afrodita. Su madre lo entregó a las ninfas para que lo criaran, ya que éste era producto de un amor ilegítimo. (Aquí empieza el tema con raudos arreglos de teclado y ráfagas de platillos, que dan pie a un ritmo cuasi disco con el que Peter inicia la narrativa mitológica). Un día, el chico fue a cazar una cierva, y siguiéndola se perdió en los bosques. Bajo un calor inclemente, empezó a seguir el sol tratando de guiarse. Muerto de sed, vio a lo lejos un lago al que se dirigió. El lago estaba bajo la custodia de Sálmacis, una Náyade que sintió una presencia extraña, y se sintió terriblemente atraída hacia él cuando lo vió. Mientras empezaba a beber, ella hizo aparecer una fuente de agua dulcísima. Él bebió de ella y Sálmacis le habló, tratando de seducirlo, implorándole: “We shall be one, We shall be joined as one”. (Aquí tenemos otro formidable puente instrumental, con los solos intercalándose, y por momentos recreando paisajes floydianos oscuros por el tamboreo. Hackett se discute con un buen requinto que se corta de la nada para volver a la narrativa mitológica.) Él la desaira a pesar de la insistencia, por lo que Sálmacis implora a los dioses para que sean uno, y los dioses se lo toman MUY literal: “Unearthly calm descended from the sky, And then their flesh and bones were strangely merged, Forever to be joined as one”. La criatura se arrastra al lago, no sin antes lanzar una maldición: “And I beg, yes I beg that all who touch this spring, May share my fate”, con lo que cualquiera que toque las aguas se volverá hermafrodita. La canción cierra con un ritmo más pausado, teclados celestiales y Peter cantando “The two are now made one, Demi-god and nymph are now made one“, mientras Phil se deshace con las baquetas, Mike recorre todo el brazo del bajo y Steve hace un precioso solo de salida. Al final hay una ráfaga de teclado, como si el telón se cerrara. Les juro que me dan ganas de pararme y aplaudir. “The Fountain of Salmacis” es otro tema fortísimo, si bien no TAN complejo como las anteriores multipartes, con una narrativa fascinante y un desempeño instrumental increíble.
LA FUENTE DE SÁLMACIS
(Michael Rutherford)
En un pinar muy denso y oscuro
surge el Ida como una isla…
En la caverna oculta fue criado un niño:
Hermafrodito, hijo de dioses,
que temía al amor…
Con la luz del amanecer,
el joven trilustre partió…
Llevado por su ansia,
¡en un claro desconocido al final se halló!
Hermafrodito:
¿Dónde estará mi padre,
me puede aconsejar?
(Ovidio:
Más no puede apartarse,
el sol poniente le va ahora a guiar…)
Sintió sus fuerzas flaquear
al ver un lago brillar…
Su sombra en la profundidad
perturbó la oscura tranquilidad…
Sálmacis:
Las aguas se han turbado…
un ser se conmovió…
(Ovidio:
Las aguas se han turbado,
la reina Sálmacis se conmovió…)
Cuando él corrió a apagar su sed,
surgió una fuente ante sus ojos…
y al esparcirse su exhalación
en la fría neblina…
“Hijo de dioses, bebe aquí”,
le llamó líquida voz…
¡Qué dulce y fresca el agua allí!
La misma voz llamó por detrás…
Él se volvió y la vio,
con rebozo de neblina azul…
¡y aquellos ojos llenos de esa
verde oscuridad!
Sálmacis:
Los dos seremos uno,
uno por siempre más…
(Ovidio:
Ella buscaba unión,
lo que él no se atrevía a desear…)
(Interludio)
Hermafrodito:
¡Atrás, dama de sangre fría:
tu sed no es mi sed!
Sálmacis:
¡Nada nos separará
nunca jamás!
Del cielo descendió una extraña paz…
(Ah ah ah ah ah ah ah a-a-ah ah…)
Y se fundieron las carnes de los dos,
unidos como un ser por siempre más…
(Ah ah a-a-h ah… ah ah a-a-ah ah…)
(Interludio)
El ser al lago regresó…
se oyó su voz decaer:
¡Ruego, por favor, que quien toque esta fuente
comparta mi suerte!
Sálmacis y Hermafrodito:
Al fin, ya somos uno…
uno por siempre más…
(Ovidio:
Ya semidiós y ninfa
se han vuelto sólo un ser por siempre más…)
Ambos lo entregaron todo al fin…
(Ah ah ah ah ah ah ah a-a-ah ah…)
Se ha realizado un sueño de amor,
por siempre bajo el lago aquel…
(Ah ah a-a-h ah… ah ah a-a-ah ah…)
(Ah ah a-a-h ah… ah ah a-a-ah ah…)
(Ah ah a-a-h ah… ah ah a-a-ah ah…)

TOUT LE BONHEUR, CIEL!!

BON ANNIVERSAIRE, CIEL KIRAHOSHI / KIRARIN!!
On souhaite que la resurrection de ton frère cadet soit tout un succès!
Et que les liens de tes amitiés soyent très résistants!
Rien ne peut pas être parfait, mais nous admirons comment tu t'efforces pour arriver le plus prochain de la perfection qu'on peut!!

sábado, 29 de julio de 2017

MISS DERMARK'S VERDIAN OTHELLO - ACT II

R-r-right! I had made the promise to finish the second act before the end of July, and it's three days until the month ends! So here comes another Saturday night perfect for devoting to operatic translation... I said one act per fortnight, and that makes four acts...
For those who have not kept up... here's a quick recap of Act One:
After a storm overruns the enemy fleet, bringing peace and victory to the little outpost, everyone decides to celebrate. Non-commissioned officer Iago, feeling passed over as aide-de-camp to the local governor Othello, decides to take advantage of the scenario and of the fact that dapper young Lieutenant Cassio, his rival, is on guard duty, by plying Cassio with strong drink and subsequently getting him embroiled in a row with the other soldiers on guard, then, when Othello arrives on the spot, by filling in the blanks in the recovering lieutenant's mind and making him appear as the real culprit. And Iago, with help of his foolish henchman Roderigo (who is hopelessly in love with Desdemona, the governor's lady wife), carries out this cunning plan, which succeeds with flying colours. While Othello and Desdemona enjoy a romantic tryst, Cassio broods and Iago is ready to make the next move of his gambit pile-up...


ACT TWO

TRACK LIST:

  • DO NOT DESPAIR
  • RIGHT THERE!
  • I BELIEVE IN A CRUEL GOD (IAGO'S CREED)
  • SHE'S RIGHT THERE... CASSIO... RIGHT NOW!
  • I DON'T LIKE THIS...
  • WHERE YOUR STARRY EYES LOOK
  • I BRING A WISH FROM A YOUNG MAN WHO SUFFERS
  • MY LADY, BETRAYING?!
  • HOW DARE YOU CRUCIFY ME?!
  • TWAS IN THE NIGHTTIME
  • WHAT PROOF?
  • I SWEAR BY THE MARBLE HEAVENS

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A patio within the keep. A terrace in the colonnade, with a view of the sahn-like flower garden. Iago toying with his pommel on the left side of this terrace, Cassio sitting listlessly upon the edge of the fountain, plunging his head in to drink and wash himself, after which, responding to a friendly wave from Iago, he runs towards the older non-com, and thus we have, as Iago tries to reassure him, the young lieutenant awkwardly shying away, with his head buried in his hands, leaning to the right.


IAGO:
Do not despair; believe me, and you soon shall
return upon the lovely bosom
of Miss Bianca... my dapper young lieutenant
with golden sword-hilt on your left hip and baldrick.

CASSIO:
Don't give me false hopes!

IAGO:
Pay heed to what I'm saying!
You surely know that Desdemona
is our General's commanding officer...
He only lives for her sake.
Ask her yourself, that kind-hearted soul,
to intercede for your sake...
and you'll be soon forgiven!

CASSIO:
But then... how can I reach her?

IAGO (pointing to a shrubbery in the garden):
She has the custom to take a stroll every morn
around these myrtles with my own wife, her handmaid.
She'll come right now... wait just an instant;
redemption's round the corner!
Wait there!


(Cassio walks further to the right, with a brisker pace, waving sincerely to Iago)

IAGO (turning left, facing the audience, gradually more and more ominous):
Right there!
I see your goal in my mind's eye...
Your evil spirit leads you,
and that evil spirit's me...
And I'm led by my own god,
the dreadful and relentless one I believe in...


(As Cassio reaches the furthermost right on stage and stops to set his whole lieutenant's uniform right to make a good impression, Iago keeps on looking at us from stage left, ominously addressing us.)

IAGO:
I believe in a cruel God,
who made us apes in his own image so odd...
From a filthy infectious 
germ and the soil-dust 
I was created;
I'm reprobate, due to
human affections...
honour's and virtues' striving I mock indeed!
Yes... that's my very own creed!
I believe in the Only Son
who has inherited his Lord Father's penchant for all things wicked...
which means all wickedness I have quietly thought of
ensures my fruit's reached and picked!
And I believe in the Doubtful Ghost,
that strips away delusion;
in righteous' hearts' confusion,
for the righteous are all liars
in laughing, in crying, love's fires,
kisses, and sacrifice the most!
We're playthings in a game, there's no denying,
from cradle to the gravestone,
as long as we can tell...
Then all of us are equalised in dying,
and then? Post death there's nothing,
neither heaven nor hell...


(Desdemona and Emilia pass by across the garden from the left. Iago darts to Cassio's side, as the lieutenant has just made himself presentable and is entering the flower garden, leaving the terrace.)

IAGO:
She's right there...
Cassio... right now!
Get ready... there's Desdemona, right?

(Cassio approaches Desdemona and Emilia, tips his hat before the ladies, kisses Desdemona's right hand. She smiles in response. Then, they begin a lively conversation.)

IAGO:
He greets them... he kisses her right hand... 
oh my, she's smiling!
There's something for Othello!
My fine experiment unfurls just right now!
What a good conversation! Still she's smiling
warmly, fair lovely maiden!

(Desdemona and Cassio take a stroll together across the flower garden, cooing hand in hand)

IAGO:
One ray of light from that smile, dazzlingly laden,
suffices for Othello fore'er beguiling...
(Iago darts to the right end of the stage, stopping suddenly right before he leaves, to address the audience.)
All right! Chance gives me the right cards, to help me scheming...
Wait for it... get on place, no time for dreaming!

(He stands still at attention, watching Desdemona and Cassio cross the garden as the two young people's lively conversation goes on and on, both of them smiling and maybe he picks a flower and tucks it behind her ear... let the audience see that both of them are friends.)


(Enter Othello. As the general enters the sahn terrace, approaching Iago, Cassio darts off to the right, looking over his shoulder and waving Desdemona goodbye as he leaves.)

IAGO (pretending to be startled by Othello's "sudden" appearance):
I don't like this...

OTHELLO:
What ever...?

IAGO:
Nothing...  You here? A whisper
right through my parted lips stole...
OTHELLO:
That young officer leaving
my lady's side... was Cassio?
IAGO:
Cassio? No, he's run off
guiltily from your presence...
OTHELLO:
I'm sure he was none other.
IAGO:
Now, Your Lordship...
OTHELLO:
What ever...?
IAGO:
Cassio... e'er since your courtship began,
was with your lady acquainted?
OTHELLO:
Yes.
And wherefore ask this question?
IAGO:
My thought's not sinister at all, Ser;
just born of whimsy.
OTHELLO:
Still, speak your mind, Iago.
IAGO:
And you trusted the stripling?
OTHELLO:
Often he'd bring my gifts and letters
to his friend, my beloved.
IAGO:
Oh, really?
OTHELLO:
Yes, quite really.
Is he not honest?
IAGO (echoing Othello's words):
Not honest?
OTHELLO:
What is your heart concealing?
IAGO:
What is up for revealing?
OTHELLO (echoing Iago's words):
What is up for revealing?
Good Heavens, you're the echo of all my words... I wonder
if there's imprisoned within your chest some dreadful monster...
I understood you whispered, as I arrived: "I don't like this..."
But what were you not pleased with? Naming Cassio, then like this
you are wincing and frowning... 
Take heart, speak, trust your brother...
IAGO:
And you know I love you too...
OTHELLO:
Thus, speak the truth without bother,
and without feeling awkward...
May from your throat be rising
the thoughts and words most wicked, 
those that are most surprising!!
(He corners Iago.)

IAGO:
Even if my heart were upon my sleeve now,
you'd never know them...

OTHELLO (clutching his head, gasping):
Kyah!

IAGO (whispering in Othello's left ear):
Beware of jealousy, Your August Lordship!
That dark, green-eyed serpent, cold as ice, monstrous, that with its venom's pest,
as it feeds on its own heart's blood, tears up its very own chest!

OTHELLO:
Oh dire misfortune! No! Why that?!
Suspicion is vain and in this case not sufficient!
Ere I doubt, I must have seen it, 
and the proof must be efficient;
thus, once it's proven...
my code of honour says so forever...
both love and jealousy will disappear together!

IAGO (in a more earnest manner):
Those words have been the key that has opened the lips of this fellow...
I do not speak of proof yet, high-hearted Lord Othello!
Keep your eyes peeled...
Quite often, honest and decent spirits are blind to deception...
Keep your eyes peeled!
Pay heed to Desdemona's words with utmost precision;
a wink, a nod may either raise or lower that suspicion!


(Desdemona enters the garden once more, surrounded by a bevy of local women --including Emilia--, children, fishermen, and crippled/veteran soldiers. The women and children carry bouquets of flowers, while the men bring precious stones of the ocean: corals, pearls, amber. Also among her entourage are musicians with guitars and small harps.)

IAGO:
All right... watch her, eyes peeled...

COMMONERS:
Where your starry eyes look,
hearts are set on fire...
Where you walk, the ground blooms
and nothing looks dire...
'Midst lilies and roses,
in maiden shrine's ring,
parents, children, spouses
gather here to sing.

CHILDREN (spreading lily petals on the ground before Desdemona):
Fair lilies, soft, 
glittering with dew,
their stems like angels 
so pure and true,
clean-handed, we bring to 
the loveliest lady,
the fairest maiden,
a gift to you...

WOMEN, VETERANS:
In the springtime breeze we
merrily now sing,
to the deftly strummed tunes
of a dextrous string...

FISHERMEN (offering their ocean treasures to Desdemona):
To you bright amber, pearls, and hard corals,
gleaned for your sake, gifts from the ocean blue;
just like the wave-born, 
the loveliest goddess,
you on our strand now, 
thus chose to land now, 
sacred and true...

WOMEN, VETERANS:
In the springtime breeze we
merrily now sing,
to the deftly strummed tunes
of a dextrous string...

WOMEN (spreading cherry-blossom and apple-blossom branches before Desdemona):
For you this season's 
thickest of flowers
cover the ground now, 
like the treetops' bowers;
in April laden,
golden-haired maiden,
the sun is smiling warm
right back at you!

COMMONERS:
Where your starry eyes look,
hearts are set on fire...
Where you walk, the ground blooms
and nothing looks dire...
'Midst lilies and roses,
in maiden shrine's ring,
parents, children, spouses
gather here to sing.

DESDEMONA (sweetly):
Breeze caressing,
flowers dressing,
so warm the sun...

OTHELLO (sweetly):
This song sets me on fire...
If she deceives me, thus, heaven is a liar!

IAGO (ominous):
To everything lively and lovely... anthem so endearing...
I'll shrilly shatter such soft harmony to disappearing!

DESDEMONA:
Joy and hope and love sing
in my heart as one...

COMMONERS:
Live long and prosper,
live long and prosper!
Love leaves nothing undone!

(Desdemona musses some children's hair and kisses others on the brow, also greeting their mothers, who reach to touch and kiss her skirt. She also greets the veterans, the musicians, and the fishermen. The crowd of commoners depart except for Emilia, who is chaperoning her lady.)


DESDEMONA (approaching Othello):
I bring a wish from a young man who suffers
under too harsh your sanction.
OTHELLO:
And who is he?
DESDEMONA:
Cassio...

OTHELLO:
Was it he
who gave you such a lively conversation?
DESDEMONA (earnestly):
He was, yes;
into me flowed his earnest sorrow,
and it's so true that he's of mercy worthy.
I speak for him and pray for his forgiveness!
Please, dear, forgive him!
OTHELLO (harshly):
Not yet, no...
DESDEMONA:
So I take not your denial...
Please forgive him...

OTHELLO (wincing):
Not yet, no...

DESDEMONA:
Wherefore does your firm voice suddenly waver?
Is there something that ails you?
OTHELLO (wincing, his head buried in his hands):
My brow is throbbing...
DESDEMONA (producing her handkerchief, putting it to Othello's head):
That burning, throbbing pain will
fade away, if I fain will
with this soft silk give a fair hand's caresses...

OTHELLO (throwing the handkerchief on the ground):
I do not need this cloth...
DESDEMONA:
You are worried, my lord...
OTHELLO (harshly, irate, to Desdemona):
You leave me! You leave me!!

(Emilia swoops in and takes up the handkerchief from the ground, as husband and wife argue, not even noticing the maid claiming the cloth.)

DESDEMONA (sweetly, earnestly):
If I unwittingly 
have sinned, my dear, against you,
give me a sweet and cheerful 
word of forgiveness now...

OTHELLO (aside):
Perchance for I'm a warrior
more than a courtly lover...

DESDEMONA:
Behold your humble maiden,
your meek and friendly servant;
but still, your lips are sighing,
your gaze fixed on the ground...
Look in my eyes and listen
to love's harmonious sound...
I'll make your heart feel lighter
and sorrows fade around...

OTHELLO (aside):
Perchance because my lifetime
draws near descending twilight,
perchance because than others'
quite darker is my face...
Perchance for I'm a warrior
more than a courtly lover...
She's lost, my golden dreams gone;
my heart is thus as broken
as that frail vow she'd spoken...
deceived I am, disgraced!

(Enter Iago.)

IAGO (to Emilia, commanding):
Bring me that tissue
that you have picked.
EMILIA (to Iago, with sarcasm):
What, something wicked?
I know that issue...
IAGO:
Still you're defying
what I've commanded...
EMILIA:
Still underhanded,
there's no denying...
IAGO:
Crazy suspicion!
EMILIA (clutching the handkerchief to her chest):
Well keeps this hand
with true precision!
IAGO (packing Emilia by the arms):
Give it to me!!
Or this irate grasp
your arms has broken...
EMILIA:
Your wife so harsh clasp,
like to a thrall spoken...
IAGO:
Vile thrall indentured,
I am your master!!
EMILIA (struggling to break free):
I feel disaster
and misadventure...
IAGO:
So I'm not dreaded?!
EMILIA:
Are you a man?!
IAGO:
Am I?
(Iago has broken Emilia's right arm and seized the handkerchief, which he puts in his coat pocket.)
EMILIA:
Did you do...?!

IAGO (coldly):
Just what I can.

EMILIA (now with a broken voice):
Are you a man?!

IAGO (to himself):
Claimed is the banner
that will be leading
me to my sure goal
through schemes and bleeding!

EMILIA (to herself):
Thus wins the traitor,
schemer and coward;
through perils, later,
he'll face me empowered!

DESDEMONA (sweetly):
Give me a sweet and cheerful 
word of forgiveness now...

OTHELLO:
Please leave me!! 
I'd like to be alone...

(Exit Desdemona stage right and Emilia stage left; the latter is stopped by Iago right before she can leave.)

IAGO (to Emilia, at swordpoint):
Be silent as the grave.
Don't even breathe a word!
Capisci?

(Iago appears to follow Emilia, stage left, after she has left, but he suddenly pivots on his heels and returns to Othello's side.)


OTHELLO (sitting down, head buried in his hands):
My lady, betraying!?

IAGO (taking out the handkerchief, then tucking it into his breast pocket once more, to the audience):
Out of this silk I will unfurl the proof of
their pretend innocence. Upon the nightstand
of Cassio I shall leave it...

OTHELLO (suddenly staggering):
I shudder, weighing!!

IAGO (looking at Othello, to the audience):
My poison is effective...

OTHELLO (reeling):
Betraying broken me... broken me...
(He suddenly falls backwards and has a grand mal epileptic seizure.)

IAGO (sinister):
Writhe and suffer!!

OTHELLO (during the seizure, furious):
Atrocious!! She... fie... me!!

IAGO (concerned, approaching Othello as the latter's seizure dies down, his tossing and writhing having given way to calm unconsciousness, he whispers in Othello's left ear):
Think about it no more...


OTHELLO (coming to his senses, yet still furious, aggressive, cornering Iago):
You... Away get... from me!!
How dare you crucify me?!
Good Grace!
More dreadful than any dreadful offenses
is always their suspicion...
In those days I knew not her lustful pretenses,
wrested from me... perchance a dreadful vision
made my heart throb then... I was carefree, so merry...
I knew nought of the truth, finding not e'en the query
upon that lovely form that still beguiles me,
on those lips of false blisses
the blazing kisses
of Cassio! And yet now... and yet now...
Yet now farewell forever, memories glorious;
farewell, of war enchantments so sublime;
farewell, glittering bayonets; hosts victorious;
ringing shots; horses charging at the same time!
Farewell, my guiding star, fluttering banner;
farewell, shrillest reveille at break of day;
warcries and cannons' thunder; in this manner
Othello's golden glory drifts away...

IAGO:
Keep calm, my lord.

OTHELLO (cornering Iago, packing him by the throat and pinning Iago to the ground):
Bloody scoundrel!! Give me the proof of her betrayal,
or I shall you impale...
You can't plead! And it's too late for fleeing!
I want a sure proof, one worth touching and seeing!
Or on your head, for sure, i-
ignites soon, when it strikes, the lightning flash
of my surging and throbbing, dreadful fury!!

IAGO (in a weak voice, from his trachea being crushed):
May mercy be upon me!

(Othello loosens his grip on Iago's throat and lets him rise up. The traitor clutches his neck, gaping like a fish for a while.)

IAGO (standing up, no longer gaping):
May mercy be upon you.
Your ensign's up for resigning.
I want the universe to be my witness;
honesty's fraught with perils...
(Saying these words, he turns his back to Othello and sets off to leave the stage.)

OTHELLO:
No... Stay here now. Perchance you are honest still...

IAGO (walking off):
It would be better if I were a con man...

OTHELLO:
By all Olympus!!
I believe in Desdemona's faith and I believe
her elusive. I, too, believe you're honest and that
you're disloyal... The proof I wanted?!
Still nothing is certain!!

IAGO (returning to Othello's side, gradually more and more ominous):
My lord, restrain your anger!
And what's the proof Your Lordship's needing?
To see them sleep together?
OTHELLO:
Aaah... Death of gods, damnation!!

IAGO:
The task would not be easy... and what d'you dream of,
what certainty, if such "noble performance"
always eludes your gaze's reach? Yet I say
there are theories of mine I present now
which may lead to of certainties the strongest,
should you pay heed, attention. Now listen...


IAGO (vividly --throughout this song, whenever he reproduces Cassio's speech, he does so in falsetto and with shut eyes--):
Twas in the nighttime,
Cassio was sleeping,
I waked by his side...
His voice was broken,
betraying, spoken,
love-sorrows in stride...
Writhing and dreaming,
sighing and screaming,
flushing, perspiring,
tossing and turning,
sighing, his yearning
I heard inspiring:
"My dear Desdemona!
Our love is sadly meant for concealing...
Keep watchful eyes, my lady!
This flood of ecstasy
still keeps me reeling!"
Then, as the rêverie left him, he reached out,
clutched me, and with passion,
kissing Yours Truly as his inner goddess,
he sighed in this fashion:
"I curse the fate so wicked
that to my lord you gave..."
Then, with his lips on mine, our limbs entwining,
deeper he plunged; breathing, yet still as the grave...


OTHELLO:
Oh! Such a monstrous shame, gods!!
IAGO:
Mind that he then was dreaming...
OTHELLO:
Dreaming, revealing his dark secret...
IAGO:
That rêverie can help confirm thus
another proof, right?

OTHELLO:
What proof?

IAGO:
You've surely seen it;
in Desdemona's hands, a fine silken kerchief,
strawberry and flower brocade?

OTHELLO:
Our ancestral handkerchief I gave to her
as my first token of love...

IAGO (gradually more and more sinister):
That silk, and this is for certain,
yesterday, I saw Cassio wipe his brow with...

OTHELLO:
Ah!! Nine lives are not enough that he'd be given!
Taking his only one's too easy striven!!
Iago, my heart is frozen.
Away from me, all mercy and compassion!
The shred of hope and love once found within me...
fades in... this fashion...
(Saying these words, he blows into his cupped hands.)
The green-eyed serpent's venom overcomes me!!
Ah! Bloodshed! Bloodshed!! BLOODSHED!!!


(Othello and Iago stand face to face, like a bride and groom before the altar.)

OTHELLO (kneeling before Iago, right hand on heart):
I swear by the marble heavens,
by lightning in blazing flash,
by the beauty of our weapons,
by the darkness of the night,
and by the storm-waves' clash...
By the hate and rage that sear me,
that what this broken heart claims,
this hand will reach! So hear me!
(At the end of this oath, Othello stretches his right hand to the sky. He is about to rise when Iago restrains him and forces the general to sit down at his --Iago's-- feet.)

IAGO (kneeling to stand at the height of Othello, left hand on heart):
Rise not yet!
Dazzling sun, please be my witness,
spread to me your heat and light;
you, vast earth, and all the breathing
of the universe as one;
to Othello consecrating
this true heart, and soul, and hand
for a righteous cause, one sacred,
may his will be said and done!
(At the end of this oath, Iago stretches his left hand to the sky as Othello raises his right; both men lock outstretched hands and look into one another's eyes.)

OTHELLO, IAGO (unison; the former raising his right hand and the latter his left; locking hands and eyes):
I swear by the marble heavens,
by lightning in blazing flash,
by the beauty of our weapons,
by the darkness of the night,
and by the storm-waves' clash...
By the hate and rage that sear me,
that what this broken heart claims,
this hand will reach! So hear me!
May revenge them dash!!