Desde hace cuatro siglos que traducimos "to be or not to be" como "ser o no ser", hasta el punto de que esa traducción está canonizada en los anales del cánon español. Pero al hacerlo se pierde el sentido de que Hamlet está teniendo PENSAMIENTOS SUICIDAS y dudando entre la vida y la muerte. Por eso yo lo traduzco ahora como "estar o no estar": ¿estar en este mundo o no? ¿Estar vivo o muerto? Tengo el orgullo de presentar mi propia traducción al respecto
ESTAR O NO ESTAR... El monólogo de Hamlet
Traducción de Sandra Dermark
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Estar o no estar:
¡he aquí el dilema!
¿Qué es más noble:
sufrir los golpes de un destino atroz
o enfrentarse a una marea de dudas
y, enfrentándose, acabar con ella?
Morir, fenecer, tal vez dormir...
Y, con un sueño, acabar con
los mil corazones rotos, los mil contratiempos
que la carne hereda.
Es algo que hay que heredar con ansia,
bueno, desearlo.
¡Aquí está el quid de la cuestión!
Pues, en el sueño eterno,
¿qué sueños podríamos tener
cuando hayamos pasado a mejor vida?
He aquí el respeto
que hace de una larga vida un infortunio.
¿Quién aguantaría el flagelo del tiempo,
las injurias de la opresión,
las de la soberbia,
el desengaño amoroso,
la demora de la ley,
la insolencia del rango
y el despecho que sufren
la paciencia y el mérito
cuando podrías acabar con todo,
sólo de una puñalada?
Pero el miedo a ALGO después de la muerte,
a ese país desconocido
que nadie ha cartografiado,
perpleja al albedrío...
¿Quién cargaría con sus cruces,
con su sangre, sudor y hastío,
ya que este enigma nos hace
mejor sufrir las penas que tenemos
que volar hacia las que no conocemos?
Y así, el color nativo de la decisión
palidece con la frialdad del pensamiento
y las grandes y planeadas empresas
con esto pierden la corriente,
se descarrilan y son privadas
del nombre de "acción".
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